Localidades y zonas
Cada recinto se divide en localidades con su aforo, su numeración y su propia tarifa. Se configuran sin tocar código.
Neola · Caso de desarrollo · Boletería y eventos
Plataforma integral de venta de entradas para eventos: el comprador elige su butaca en un mapa real del escenario, el sistema se la aparta mientras paga, y si el pago no llega la libera sola. Detrás de esa secuencia de segundos hay control de aforo, cinco medios de pago, facturación y control de acceso en la puerta.
El problema de fondo
Cuando salen a la venta las entradas de un concierto, cientos de personas entran al mismo tiempo y muchas van por la misma butaca. Vender un boleto dos veces no es un error contable: es alguien parado en la puerta con una entrada válida y sin asiento. Toda la arquitectura del sistema gira alrededor de evitarlo.
El recorrido de una entrada
Estos seis pasos ocurren en orden y cada uno depende del anterior. El punto delicado es el tercero: es el único momento en que el sistema promete un asiento sin haber cobrado.
Cartelera con búsqueda, contenido visual, localidades y tarifas por zona.
Mapa del recinto con el estado real de cada asiento, actualizado al momento.
La butaca sale del mapa para los demás compradores mientras se completa el pago.
Con vencimientoElige entre cinco pasarelas. La confirmación llega por retorno y por notificación.
Entrada con código QR al correo, más comprobante de la compra.
El QR se valida en la puerta y se marca como usado para que no se repita.
El corazón del sistema
Un estadio, un teatro y un salón de eventos no se dibujan igual. La plataforma maneja plantillas de recinto independientes, cada una con su propia distribución de zonas, filas y numeración, y todas conectadas al mismo motor de disponibilidad.
Cada recinto se divide en localidades con su aforo, su numeración y su propia tarifa. Se configuran sin tocar código.
Precios distintos por localidad, con descuentos y condiciones. La misma butaca puede valer distinto según cuándo se compre.
Asientos retirados de la venta por producción, prensa, cortesías o problemas de visibilidad, sin alterar el aforo real.
Dos vistas para el organizador: cuánto se ha vendido por zona y dónde se concentra realmente la demanda.
Recinto y tarifas de demostración. Toca mesas y butacas: la cotización se arma sola, igual que en la plataforma real.
Alcance funcional
La venta al público es solo una parte. Detrás hay una operación completa: producción del evento, canales alternos de venta, atención al comprador, control de acceso y cierre contable.
Alta del evento con fechas, sede, geolocalización, contenido visual, diseño del boleto y vista previa antes de publicar.
Taquilla presencial con impresión de boleto, asociada a un punto de venta y a un responsable identificado.
Entregas sin cobro, con registro de quién las autorizó y a quién se asignaron. Cuentan al aforo pero no a la recaudación.
Ventanas de venta anticipada para públicos específicos, con su propio inventario y condiciones de precio.
Lectura del QR en la puerta, validación contra la base y marca de canje para impedir el reingreso con la misma entrada.
Emisión del comprobante de la compra y envío automático al correo del comprador junto con la entrada.
Cierre de caja por punto de venta y liquidación del evento: cuánto entró, por qué canal y con qué medio de pago.
Envío de correos a los compradores de un evento para avisos de cambio de fecha, recordatorios o información de acceso.
Acceso por módulo según el rol: taquilla, producción, gerencia o control de puerta ven solo lo que les corresponde.
Medios de pago
Cada pasarela tiene su propia forma de confirmar un cobro, pero para el resto del sistema todas terminan igual: la reserva pasa a vendida, se genera el número de orden y salen los boletos por correo. Esa uniformidad es lo que permite sumar una nueva sin reescribir nada.
Procesos desatendidos
Buena parte de la integridad del sistema no depende de que alguien haga clic, sino de procesos programados que corrigen y liberan sin intervención humana.
Devuelve al mapa los asientos cuya reserva expiró sin pago. Sin este proceso, un carrito abandonado bloquearía la butaca para siempre.
Controla el origen de las reservas activas para detectar comportamientos anómalos durante los picos de venta.
Procesa los envíos masivos por lotes, para que un correo a miles de compradores no bloquee la venta en curso.
Revisa las transacciones sin estado final y consulta al proveedor, para que ningún cobro quede sin resolver.
Reportería de taquilla
El organizador, el contador y el jefe de sala necesitan cosas distintas de la misma función. Cada reporte responde una pregunta concreta de alguien que trabaja el día del evento.
Arquitectura
Una plataforma de boletería está tranquila casi todo el mes y recibe toda su carga en los diez minutos en que salen a la venta las entradas de un evento grande. El diseño responde a ese pico.
El mismo motor que aparta una butaca sirve para una mesa, una habitación, un cupo de curso o un turno de servicio. En Neola conectamos la venta con la operación completa: caja, cliente, factura, cartera y contabilidad.